El turismo está usando una infraestructura que no gestiona
El turismo suele entenderse como un servicio. Una experiencia. Un relato emocional que ocurre en un territorio.
Pero hay algo más profundo —y más frágil— que sostiene toda esa experiencia: el capital natural.
Tal como plantea el documento “Turismo y Transformación Sostenible – Pucón 2025”, presentado el día del turismo 2025 en Pucón por el director ejecutivo de CORFO, Jose Miguel Benavente, el turismo, especialmente fuera del contexto urbano, depende críticamente de activos naturales bióticos y abióticos que funcionan como su verdadera infraestructura productiva..
El problema es que esa infraestructura:
- Es invisible en los balances
- No se gestiona activamente
- Se da por sentada… hasta que falla
Y cuando falla, no hay marketing que lo arregle.
El punto ciego del turismo: una infraestructura que no aparece en los indicadores
Las empresas turísticas gestionan con disciplina:
- Capital humano
- Infraestructura física
- Conocimiento y marca
Pero el capital natural, aun siendo la base del negocio, sigue fuera del tablero de control.
Según el documento, este capital incluye:
- Biodiversidad
- Agua
- Suelo
- Aire
- Ecosistemas completos
De ellos emergen los servicios ecosistémicos que hacen viable el turismo: provisión, regulación y beneficios culturales como paisaje, identidad y bienestar emocional.
Cuando estos servicios se degradan, el negocio no se vuelve menos “verde”.
Se vuelve inviable.
El verdadero desafío no es ambiental, es estratégico
Aquí está el error más común:
tratar el impacto ambiental como un problema reputacional.
El documento es claro:
el turismo depende del capital natural y, al mismo tiempo, genera presiones sobre él, directas e indirectas :contentReference[oaicite:3]{index=3}.
Esto crea una paradoja peligrosa:
- El negocio consume aquello que necesita para existir
- Pero no lo gestiona como un activo crítico
El desafío no es “medir por cumplir”.
Es gestionar para sobrevivir.
Servicios ecosistémicos: lo que el turismo usa todos los días (y no contabiliza)
De este capital natural emergen los llamados servicios ecosistémicos, concepto ampliamente reconocido por organismos internacionales y por el propio Marco Global de Biodiversidad de Naciones Unidas
(https://www.cbd.int/gbf/).
El capital natural no es abstracto.
Opera todos los días en forma de servicios ecosistémicos:
Provisión
Agua, energía natural, materiales básicos que tienen valor económico directo.
Regulación y mantenimiento
Purificación del agua, control de riesgos, estabilidad climática local.
Cuando fallan, los costos aparecen… tarde y mal.
Servicios culturales
Paisajes, identidad territorial, sentido de lugar.
Son la base emocional del turismo y, paradójicamente, las menos protegidas.
Estos servicios —según el documento— son esenciales para la resiliencia social y el desarrollo económico :contentReference[oaicite:4]{index=4}.
Un sector frente a múltiples presiones simultáneas
El turismo hoy enfrenta un escenario complejo:
- Mayor estrés hídrico
- Pérdida de biodiversidad
- Conflictos con comunidades locales
- Regulación emergente más estricta
- Exigencias crecientes de bancos e inversionistas
Se identifican con claridad estos desafíos estructurales:
- Impactos directos (deforestación, contaminación, sobreexplotación)
- Impactos indirectos (cadenas de suministro en zonas sensibles)
- Riesgos reputacionales y pérdida de licencia social
- Nuevas obligaciones normativas (TNFD, SBTN, CSRD, Marco Global de Biodiversidad) :contentReference[oaicite:5]{index=5}
No es un escenario futuro.
Es el presente.
El error de seguir pensando en reportes aislados
Durante años, la respuesta predominante del sector ha sido la elaboración de reportes de sostenibilidad. Sin embargo, marcos recientes como la Science Based Targets Network (SBTN) (https://sciencebasedtargetsnetwork.org/) insisten en que medir no es suficiente si no existe una gestión activa de dependencias e impactos sobre la naturaleza.
El desafío ya no es declarar impactos, sino entender qué activos naturales sostienen la operación y qué ocurre si se degradan o desaparecen.
Capital natural como infraestructura vital: un cambio mental urgente
El documento plantea una idea clave:
el capital natural es infraestructura estratégica, pero sus funciones son invisibles, no contabilizadas y subvaloradas en la toma de decisiones :contentReference[oaicite:6]{index=6}.
Eso exige un cambio profundo:
- Tratar biodiversidad y agua como activos críticos
- Incorporarlos en la planificación
- Gestionarlos con la misma seriedad que cualquier otro riesgo operativo
No hacerlo ya no es neutral.
Es una decisión riesgosa.
Por qué este desafío hay que abordarlo ahora (no después)
Porque convergen tres fuerzas al mismo tiempo:
1. Eficiencia operativa
Medir dependencias permite reducir costos reales de agua, energía y recursos.
2. Financiamiento verde
Las entidades financieras ya integran naturaleza en sus decisiones.
Quien no gestione riesgos naturales, paga más o queda fuera.
3. Licencia social y territorial
En turismo, operar sin legitimidad local es insostenible.
La gestión activa del entorno reduce conflictos y fortalece la marca.
La analogía final: pilotear sin instrumentos
Imagina operar un avión mirando solo:
- Velocidad (ingresos)
- Combustible (costos)
Sin altímetro.
Sin radar meteorológico.
Sin sensores de terreno.
Eso es hoy gran parte del turismo frente al capital natural.
El desafío no es tecnológico.
Es decisional.
O incorporamos estos indicadores ahora,
o seguiremos volando a ciegas hacia un entorno cada vez más inestable.

Conclusión: el desafío es colectivo y territorial
La transformación del turismo sostenible requiere coordinación, innovación y financiamiento con pertinencia territorial.
Este no es un desafío de una empresa aislada.
Es un desafío:
- De destinos
- De sectores
- De políticas públicas
- De empresas que quieran seguir existiendo
👉 En TecnoHippie seguimos explorando cómo la tecnología, los datos y el diseño consciente pueden ayudar a enfrentar este tipo de desafíos reales, sin greenwashing ni soluciones mágicas.
En TecnoHippie exploramos cómo la tecnología, los datos y el pensamiento crítico pueden ayudar a enfrentar desafíos reales como el del capital natural en el turismo, sin greenwashing ni soluciones cosméticas.
Si este tema resuena contigo, puedes seguir la conversación aquí:
🌐 Blog
https://tecnohippie.com
📸 Instagram
https://www.instagram.com/tecno.hippie/
💼 LinkedIn
https://www.linkedin.com/in/robertonappe/
🐦 X / Twitter
https://x.com/robertonappe
🎥 YouTube
https://www.youtube.com/@RobertoNappe
Este es un espacio para pensar el turismo, la innovación y el territorio desde la gestión, no desde el discurso.
Referencias:
Science Based Targets Network (SBTN)
https://sciencebasedtargetsnetwork.org/
Marco Global de Biodiversidad (Kunming–Montreal) – CBD
https://www.cbd.int/gbf/
TNFD – Taskforce on Nature-related Financial Disclosures
https://tnfd.global/
Global Reporting Initiative (GRI 304 / 303)
https://www.globalreporting.org/
CSRD – Comisión Europea
https://finance.ec.europa.eu/sustainable-finance/corporate-sustainability-reporting_en
FAQs – Preguntas que ya están apareciendo
¿Esto aplica solo a grandes empresas turísticas?
No. Aplica especialmente a empresas pequeñas y medianas que dependen directamente del territorio.
¿El capital natural se puede gestionar de verdad?
Sí, pero requiere pasar de reportes aislados a gestión sistemática.
¿Qué pasa si no se aborda este desafío?
Aumento de costos, pérdida de competitividad, conflictos territoriales y cierre de oportunidades de financiamiento.
¿Por qué ahora?
Porque la regulación, el financiamiento y el entorno natural ya cambiaron. El turismo todavía no.










