Internet como derecho, no como privilegio
En plena era de la inteligencia artificial y la economía digital, millones de personas en América Latina siguen desconectadas. No por elección, sino por exclusión estructural. La brecha digital no solo limita el acceso a información, educación y trabajo: refuerza desigualdades históricas.
Pero hay algo que está cambiando. La fibra (y no solo la óptica, también la social) está llegando al pueblo. Y no lo hace de la mano de las grandes telcos, sino de cooperativas, comunidades indígenas y organizaciones que decidieron que el acceso a Internet es un derecho habilitador, no un lujo.
La brecha digital como exclusión estructural
La falta de conectividad en zonas rurales y periurbanas se traduce en:
- Desigualdad en acceso a educación y salud.
- Dificultad para participar en la economía digital.
- Invisibilización política y mediática.
Según datos de la CEPAL, más de 40 millones de personas en América Latina no tienen acceso regular a Internet. La mayoría, en contextos rurales o indígenas. Esto contraviene directamente la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente:
- ODS 9: Infraestructura resiliente y acceso a tecnología.
- ODS 16: Instituciones inclusivas y acceso a información pública.
- ODS 17: Alianzas multiactor para el desarrollo sostenible.
Caso 1: Altermundi (Argentina)
Internet en red y en red con el territorio
Altermundi es una organización argentina que impulsa redes mesh comunitarias: sistemas de conectividad donde cada nodo es un repetidor, creando una red descentralizada, autosostenible y abierta.
Usando la herramienta LibreRouter, han conectado más de 100 comunidades rurales en Argentina, Brasil, México y Colombia.
📌 Claves del modelo:
- Software libre y hardware comunitario.
- Capacitación local para gestión autónoma.
- Internet como bien común, no como servicio comercial.
🗣 “Antes había que caminar al pueblo para usar Internet. Ahora la red está en nuestras casas, y la manejamos nosotros mismos”, cuenta Miriam, técnica de red en una comunidad del Chaco.
Caso 2: Rhizomatica (México)
Telecom indígenas, desde y para la comunidad
Rhizomatica trabaja en zonas rurales de Oaxaca, donde la señal celular comercial es inexistente. Junto a comunidades zapotecas y mixtecas, han creado redes celulares comunitarias con tecnología abierta y bajo costo.
Más de 60.000 personas se comunican gracias a esta red, que es operada y mantenida por las propias comunidades, a través de la Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias A.C.
📌 Diferenciales del proyecto:
- Licencias experimentales para espectro compartido.
- Propiedad colectiva de la infraestructura.
- Interfaz tecnológica adaptada a contextos multilingües.
🗣 “Con esta red podemos avisar si alguien está enfermo, si hay reunión o si se perdió una vaca. La comunicación es vida aquí”, explica Don Jorge, comunero de Villa Talea.
Marco político y académico: ¿conectividad o extractivismo digital?
En su trabajo desde la Universidad del Sur de California, Hernán Galperin ha investigado cómo las políticas de conectividad muchas veces refuerzan modelos centralizados y extractivos, donde las comunidades son solo consumidoras pasivas.
Él propone un enfoque participativo y descentralizado, donde las redes sean diseñadas con y para quienes las usan. Esto requiere:
- Cambios en la regulación del espectro.
- Financiamiento de infraestructura cooperativa.
- Reconocimiento legal de las redes comunitarias.
Conectividad comunitaria: más que Internet
Las redes comunitarias no solo llevan megas. Llevan autonomía, resiliencia y poder organizativo. No son soluciones parche: son formas de reapropiarse de la tecnología desde la raíz local.
Mientras los gobiernos discuten políticas de inclusión digital en foros internacionales, estas redes ya están haciendo realidad lo que los marcos multilaterales prometen.
Cuando el pueblo conecta, se transforma
La fibra llega al pueblo no solo en forma de cables, sino de tejido comunitario. Altermundi y Rhizomatica demuestran que la tecnología no necesita ser impuesta desde arriba. Puede crecer desde abajo, desde los cerros, selvas y campos.
La próxima vez que hables de transformación digital, recuerda esto: sin comunidades protagonistas, no hay inclusión real.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Qué es una red comunitaria?
Una red comunitaria es una infraestructura de telecomunicaciones gestionada localmente por la propia comunidad, con fines no lucrativos y sociales.
¿Cómo se financian estos proyectos?
A través de cooperación internacional, donaciones, aportes comunitarios y modelos de economía solidaria.
¿Qué rol juega el Estado en esto?
En muchos casos, el Estado ha sido un obstáculo o actor ausente. Sin embargo, algunos gobiernos están comenzando a reconocer legalmente a las redes comunitarias.
¿Se pueden replicar estos modelos en otros países?
Sí. Ya existen adaptaciones en Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, y cada vez más actores están generando conocimiento abierto para facilitarlo.
¿Dónde puedo aprender más?
- https://altermundi.net
- https://rhizomatica.org
- Lecturas de Hernán Galperin: https://annenberg.usc.edu











